El latido del dinero (del libro Utopistas y Desutópatas)

El dinero tiene
corazón de guadaña
y pulso de bombardeo
pues su sangre es el ajuste
de cuentas o de banqueros.
Late mortalmente
como una vasija de hierro
que no sabe de manos creativas
que sólo quisiese
llenarse de muertos
ser ataúd del mundo entero
ser su sangría
de carne, oro y tiempo
mundo que lo vino a sembrar
mundo incauto, mundo ciego
y que ahora le admira
le baila, e incluso le mima
su cotidiana
cosecha de entierros.