Los hilos y las tijeras
Los muertos abrazados a sus vidas
y los cálculos del pentágono
Los vivos ansiados por sus sentidos
y los dictadores de cada turno
Las miradas sometidas a sus horizontes
y la religión hecha ceguera
Los tejidos pariendo telas
y los uniformes de los ejércitos
Los huertos abiertos a sus ríos sin fronteras
y los tanques de cemento y odio
Fatalmente, otra vez,
los hilos hilando, habitándose
y las tijeras arrancadas de las costureras
y en manos de descerebrados cáusticos